lunes, 9 de enero de 2012

DDHH y Ciudadanía -1

La ciudadanía es una relación de derechos y deberes entre individuos pertenecientes a una misma comunidad política

Cuando hablamos de derechos, estamos hablando pues de un aspecto primordial de la ciudadanía.

Los derechos humanos prefiguran una "ciudadanía humana" en tanto que para su existencia la propia Organización de Naciones Unidas reconoce una sociedad internacional, que podría ser la antesala de una comunidad política mundial (no en vano a veces se alude a ella como la "comunidad internacional").

Como quiera que sea estamos hablando de posibles escenarios futuros, pues hoy por hoy la sociedad internacional no está conformada por los miles de millones de individuos que habitan el planeta, sino por los Estados que actúan como entidades mediadoras de aquellos.

Por el lado de los deberes, si bien no existe una declaración universal de deberes humanos (correlativa a la de derechos humanos), el tema está contemplado en la esfera de los DDHH desde tiempos tempranos, en 1945 se incluyó una serie de deberes humanos en la Declaración Americana de Derechos y Deberes del Hombre (que atañe a la esfera regional interamericana) y el ítem vuelve a aparecer en escena de cuando en cuando, por ejemplo en la Declaración ONU de Estocolmo de 1972 sobre el Medio Ambiente al proponer que el derecho humano al medio ambiente sano, sea a su vez un deber humano.

La idea general es que los DDHH (y sus correlativos deberes humanos) nos dan una plataforma para entendernos a todos los individuos como miembros de una gran comunidad política humana.

Esto tiene cada vez mas sentido si nos enfocamos en que el gran patrimonio común de la humanidad -el medio ambiente planetario se ve amenazado- por el cambio climático.

A un patrimonio común amenazado, corresponde una comunidad política común que le haga frente más allá de los Estados nacionales quienes por su propia naturaleza tienen intereses sólamente en el bienestar de la parcialidad geo-política que les corresponde.

Dicho esto, quiero aclarar que no estoy en contra de la existencia de los Estados (no soy un anarquista, con el respeto que me merecen los anarquistas) creo que aquellos cumplen un rol clave en la formación de comunidades políticas de ciudadanía en donde se realicen los derechos humanos.

Desde mi visión, debiera existir una comunidad política humana organizada por niveles que de arriba-abajo, sean:

1) La ONU (u otra entidad que ocupe su lugar)
2) Organizaciones Regionales - continentales (como hoy en día son la OEA, la OUA y la CE)
3) Los Estados
4) Comunidades locales autónomas (como los pueblos indígenas).

Por supuesto que sería todo un reto conseguir que en los dos primeros niveles haya participación ciudadana tal como actualmente se hace en los Estados (con elecciones generales, por ejemplo). Pueden para ello instituirse mecanismos de democracia delegativa, pero que sean diferentes a los actuales sistemas de representación estatal en la ONU y en las Organizaciones Regionales. Se va a necesitar creatividad jurídica y política para todo esto (y mucha voluntad de las partes), pero la idea es que se imponga el principio de ciudadanía humana.

Finalmente quisiera decir que en varios ítems (por ejemplo, en asuntos militares), por una cuestión de realismo político, se tendría que mantener el actual esquema de soberanía estatal en la representación internacional. Entendiendo siempre, claro está, que esto es una cuestión pragmática y no principista, que eventualmente puede cambiar...al fin y al cabo cuando hablamos de ciudadanía humana estamos concordando con algo que muchos autores ya han planteado: que la soberanía estatal debe ser relativa (a la dignidad humana) y no absoluta.

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