Los derechos humanos tienen una triple dimensión: ética, jurídica y política y sostienen -desde el gran marco institucional de Naciones Unidas- el orden de lo legítimo a nivel mundial desde 1945.
Su base es asumir como digno al ser humano (la dignidad humana), es decir que cada individuo es valioso en sí mismo por el mero hecho de serlo.
Su preocupación por el individuo no es casual, fue una reacción a los horrores de la segunda guerra mundial en donde el nazismo -basándose en la noción de soberanía absoluta del estado- arrasó con las mas mínimas consideraciones para con la persona humana llegando al extremo del genocidio institucional (caso de los judíos, los gitanos, los homosexuales, los enfermos mentales, los discapacitados físicos...).
Hoy en día, más allá de las guerras existentes y del riesgo por una "tercera guerra mundial" existe un acontecimiento que debe preocupar a todo el mundo pues afecta la supervivencia misma del ser humano, nos referimos al cambio climático.
El cambio climático ya comenzó, va a durar un tiempo indefinido y sus consecuencias catastróficas son impredecibles.
¿Qué tienen que decir los DDHH ante el cambio climático?. Creemos que ante todo hay que asumir a plenitud la condición del ser humano como parte indesligable de su medio ambiente, a partir de aquí se reconcibe pues a la dignidad humana en tanto aunque el ser humano sigue siendo valioso por el mero hecho de serlo, ese "ser" es indesligable de su naturaleza de animal racional habitante de un entorno en el cual necesariamente se relaciona con otras especies y con otros elementos.
Luego, buscar realizar la dignidad humana pasa (también) por pretender una relación armónica humano- ambiental. Esto debiera ser parte de la "nueva legitimitad" del orden mundial que se sostiene desde las Naciones Unidas.
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