En la ficción jurídica del sistema de Naciones Unidas, cada Estado representa en principio a un pueblo, y cada pueblo se ve correspondientemente representado por un Estado.
Pero en la realidad (y la ONU misma lo reconoce actualmente) ello no sucede así, el caso de los Pueblos Indígenas es emblemático de como dicha ficción no se condice con los hechos, asimismo existen casos de otros colectivos sociales que pueden calificar como "pueblos" sin estar representados por un Estado.
¿Cómo afecta ello a los Derechos Humanos? pues mucho, dado que este tema genera un gran malentedido al derivar en el postulado de los "derechos colectivos" que no es otra cosa que la idea que un colectivo (un pueblo) es tan digno como lo puede ser un individuo.
El malentendido se origina en un primer momento al afirmar que los derechos de las personas humanas tienen asidero en el derecho de autodeterminación (que es hasta entonces concomitante a la soberanía) de los pueblos -en los que loa individuos se agruparían en forma compartimentalizada- correspondiendo tales pueblos a los Estados asentados en la ONU.
Esto está establecido en los Artículos 1 del Pacto de Derechos Civiles y Políticos y del Pacto de Derechos Económicos Sociales y Culturales del año 1966.
Luego, con el devenir del tiempo, el problema de la autodeterminación se complejiza al irrumpir en el escenario internacional las demandas de los representantes de los pueblos indígenas, dando como resultado que la ONU llega a reconocer el estatus de "autodeterminación sin soberanía" para aquellas entidades.
En la esfera de los Derechos Humanos ello se traduce en reconocer los Derechos Colectivos de los Pueblos Indígenas, o simplemente en afirmar los Derechos de los Pueblos.
El problema es que otorgar derechos a una entidad abstracta, indeterminada en tiempo y espacio, a todas luces contingente y definida desde los discursos de los propios individuos equivale a degradar la dignidad humana misma.
Ello, dado que la dignidad humana en sí -que pertenece a todo y cada individuo humano- al ser equiparada con la dignidad (el valor en sí mismo) de un colectivo hace que se relativice la primera al valor de la segunda : el individuo pierde su valor absoluto y pasa a depender del valor del pueblo o pueblos (en realidad de las organizaciones políticas que hablan en su nombre) de los cuales forma parte (voluntaria o forzosamente).
jueves, 5 de enero de 2012
martes, 3 de enero de 2012
DDHH y Cambio Climático, para empezar
Los derechos humanos tienen una triple dimensión: ética, jurídica y política y sostienen -desde el gran marco institucional de Naciones Unidas- el orden de lo legítimo a nivel mundial desde 1945.
Su base es asumir como digno al ser humano (la dignidad humana), es decir que cada individuo es valioso en sí mismo por el mero hecho de serlo.
Su preocupación por el individuo no es casual, fue una reacción a los horrores de la segunda guerra mundial en donde el nazismo -basándose en la noción de soberanía absoluta del estado- arrasó con las mas mínimas consideraciones para con la persona humana llegando al extremo del genocidio institucional (caso de los judíos, los gitanos, los homosexuales, los enfermos mentales, los discapacitados físicos...).
Hoy en día, más allá de las guerras existentes y del riesgo por una "tercera guerra mundial" existe un acontecimiento que debe preocupar a todo el mundo pues afecta la supervivencia misma del ser humano, nos referimos al cambio climático.
El cambio climático ya comenzó, va a durar un tiempo indefinido y sus consecuencias catastróficas son impredecibles.
¿Qué tienen que decir los DDHH ante el cambio climático?. Creemos que ante todo hay que asumir a plenitud la condición del ser humano como parte indesligable de su medio ambiente, a partir de aquí se reconcibe pues a la dignidad humana en tanto aunque el ser humano sigue siendo valioso por el mero hecho de serlo, ese "ser" es indesligable de su naturaleza de animal racional habitante de un entorno en el cual necesariamente se relaciona con otras especies y con otros elementos.
Luego, buscar realizar la dignidad humana pasa (también) por pretender una relación armónica humano- ambiental. Esto debiera ser parte de la "nueva legitimitad" del orden mundial que se sostiene desde las Naciones Unidas.
Su base es asumir como digno al ser humano (la dignidad humana), es decir que cada individuo es valioso en sí mismo por el mero hecho de serlo.
Su preocupación por el individuo no es casual, fue una reacción a los horrores de la segunda guerra mundial en donde el nazismo -basándose en la noción de soberanía absoluta del estado- arrasó con las mas mínimas consideraciones para con la persona humana llegando al extremo del genocidio institucional (caso de los judíos, los gitanos, los homosexuales, los enfermos mentales, los discapacitados físicos...).
Hoy en día, más allá de las guerras existentes y del riesgo por una "tercera guerra mundial" existe un acontecimiento que debe preocupar a todo el mundo pues afecta la supervivencia misma del ser humano, nos referimos al cambio climático.
El cambio climático ya comenzó, va a durar un tiempo indefinido y sus consecuencias catastróficas son impredecibles.
¿Qué tienen que decir los DDHH ante el cambio climático?. Creemos que ante todo hay que asumir a plenitud la condición del ser humano como parte indesligable de su medio ambiente, a partir de aquí se reconcibe pues a la dignidad humana en tanto aunque el ser humano sigue siendo valioso por el mero hecho de serlo, ese "ser" es indesligable de su naturaleza de animal racional habitante de un entorno en el cual necesariamente se relaciona con otras especies y con otros elementos.
Luego, buscar realizar la dignidad humana pasa (también) por pretender una relación armónica humano- ambiental. Esto debiera ser parte de la "nueva legitimitad" del orden mundial que se sostiene desde las Naciones Unidas.
Veamos...
Leo lo que escribi ayer y me quedan sensaciones encontradas.
De un lado, me gusta decir lo que dije.
De otro lado me hago la pregunta "¿para qué sirve lo dije?" y no puede dejar de asaltarme al cerebro una voz que me señala que es inútil todo, en el sentido que es una pérdida de tiempo escribir "manifiestos" revolucionarios que a nada habrán de conducir y que más bien me empujarán a la marginalidad social (por no dedicar mi vida a cosas mas "útiles").
Pero, pronto recuerdo la motivación que dió origen a todo esto : el hecho de estar
involucrado en la defensa de los derechos humanos y repentinamente caer en la cuenta que el gran acontecimiento del cambio climático hacía necesario reconcebir desde sus bases los propios DDHH.
Intentaré entonces seguir con esta línea, partiendo del tema del cambio climático y su incidencia en los derechos humanos.
De un lado, me gusta decir lo que dije.
De otro lado me hago la pregunta "¿para qué sirve lo dije?" y no puede dejar de asaltarme al cerebro una voz que me señala que es inútil todo, en el sentido que es una pérdida de tiempo escribir "manifiestos" revolucionarios que a nada habrán de conducir y que más bien me empujarán a la marginalidad social (por no dedicar mi vida a cosas mas "útiles").
Pero, pronto recuerdo la motivación que dió origen a todo esto : el hecho de estar
involucrado en la defensa de los derechos humanos y repentinamente caer en la cuenta que el gran acontecimiento del cambio climático hacía necesario reconcebir desde sus bases los propios DDHH.
Intentaré entonces seguir con esta línea, partiendo del tema del cambio climático y su incidencia en los derechos humanos.
lunes, 2 de enero de 2012
Hablemos de DDHH - Introducción
Dentro de mis ideales, asumo a los derechos humanos en una posición central desde el momento en que creo que el valor más importante es la dignidad humana (la base de los DDHH).
Con todo, tengo una mirada crítica a cómo la noción de dignidad humana ha sido asumida incluso en el marco de los DDHH contemporáneos.
En primer lugar, sostengo que la dignidad humana está sumida en el medio ambiente humano.
En segundo lugar -y ligado a lo anterior-, que la dignidad humana está por encima de cualquier prerrogativa colectiva, inclusive de las funciones y atribuciones de los estados.
El primer punto confronta la idea que el ser humano es una suerte de "ser supremo" que puede desvincularse de la naturaleza y/o someterla.
El segundo punto confronta la idea que la dignidad humana está compartimentalizada dentro de los diferentes pueblos en los que estaría segmentado el planeta.
Ambos puntos se unen bajo el postulado que el individuo como ser indesligable de la naturaleza es el depositario por definición de derechos y deberes ante ella y ante sus semejantes.
A diferencia de otras entidades, el entorno natural humano es uno solo y es absoluto y concreto; asimismo, el individuo humano es absoluto y concreto también. Los pueblos son contingentes, cambiantes según circunstancias históricas y sociales, y sus fronteras nunca están (ni pueden estarlo) plenamente definidas. Los pueblos se interconectan y se yuxtaponen.
Con todo, tengo una mirada crítica a cómo la noción de dignidad humana ha sido asumida incluso en el marco de los DDHH contemporáneos.
En primer lugar, sostengo que la dignidad humana está sumida en el medio ambiente humano.
En segundo lugar -y ligado a lo anterior-, que la dignidad humana está por encima de cualquier prerrogativa colectiva, inclusive de las funciones y atribuciones de los estados.
El primer punto confronta la idea que el ser humano es una suerte de "ser supremo" que puede desvincularse de la naturaleza y/o someterla.
El segundo punto confronta la idea que la dignidad humana está compartimentalizada dentro de los diferentes pueblos en los que estaría segmentado el planeta.
Ambos puntos se unen bajo el postulado que el individuo como ser indesligable de la naturaleza es el depositario por definición de derechos y deberes ante ella y ante sus semejantes.
A diferencia de otras entidades, el entorno natural humano es uno solo y es absoluto y concreto; asimismo, el individuo humano es absoluto y concreto también. Los pueblos son contingentes, cambiantes según circunstancias históricas y sociales, y sus fronteras nunca están (ni pueden estarlo) plenamente definidas. Los pueblos se interconectan y se yuxtaponen.
viernes, 23 de diciembre de 2011
Una estupidez
Hoy fui al casino y perdí 200 soles. Escribo esto para recordarme a mí mismo que esto no debe repetirse más.
Claro que hay un contexto que de alguna manera explica el porqué de la estupidez que he cometido, pero eso no es de ninguna manera una justificación a lo hecho.
Y da el caso que llegado el tiempo de fines de años me hallo harto. Harto de muchas cosas, ante todo de mi condición médica, pero también de mis amigos.
¡Ya no soporto a casi nadie!
Estoy rodeado de una caterva de desquiciados que buscan que yo -el desquiciado mayor-los ayude: un absurdo.
No sé como he arribado a esta situación, solo sé que quisiera liberarme de este círculo que me atrapa y buscar nuevos aires de libertad.
Pero no nos desviemos tanto: el punto es que hoy he perdido plata en el casino y no debo permitirme repetir tal evento.
Claro que hay un contexto que de alguna manera explica el porqué de la estupidez que he cometido, pero eso no es de ninguna manera una justificación a lo hecho.
Y da el caso que llegado el tiempo de fines de años me hallo harto. Harto de muchas cosas, ante todo de mi condición médica, pero también de mis amigos.
¡Ya no soporto a casi nadie!
Estoy rodeado de una caterva de desquiciados que buscan que yo -el desquiciado mayor-los ayude: un absurdo.
No sé como he arribado a esta situación, solo sé que quisiera liberarme de este círculo que me atrapa y buscar nuevos aires de libertad.
Pero no nos desviemos tanto: el punto es que hoy he perdido plata en el casino y no debo permitirme repetir tal evento.
lunes, 19 de diciembre de 2011
Esperanza y miedo
A veces siento que mi vida es como un sueño del que súbitamente despertaré.
Claro está, tal sensación me produce una rara mezcla de esperanza con miedo.
La esperanza de haberme curado de mis males.
El miedo de perder todo lo ganado.
Y así de pronto, un día cualquiera, ya está por comenzar un nuevo año...
Claro está, tal sensación me produce una rara mezcla de esperanza con miedo.
La esperanza de haberme curado de mis males.
El miedo de perder todo lo ganado.
Y así de pronto, un día cualquiera, ya está por comenzar un nuevo año...
sábado, 10 de diciembre de 2011
¿Qué aprobé?
Aprobé el examen al final. Pero eso no me hace feliz. Sufrí demasiado y eso es con lo que me quedo.
Podré pasar muchas pruebas en esta mi vida, pero si mi condición médica no mejora, pues nada, estaré condenado a la desazón, a la angustia, a la irritabilidad, al desasosiego, a la tristeza, a la rabia, a la frustración...
Todo, claro, matizado con pequeños momentos de alegría, consuelo que le dicen.
Podré pasar muchas pruebas en esta mi vida, pero si mi condición médica no mejora, pues nada, estaré condenado a la desazón, a la angustia, a la irritabilidad, al desasosiego, a la tristeza, a la rabia, a la frustración...
Todo, claro, matizado con pequeños momentos de alegría, consuelo que le dicen.
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