Mientras Ale lava los platos, Cintia ensucia el piso de migajas del pan con jamonada que va comiendo chabacanamente.
Ale es hija de una clase media blanca esforzada, tiene carro propio y alquila casa propia en Asia, Cintia es hija de empleada doméstica, se esfuerza por salir adelante y lo va logrando mientras a su camino destila sus complejos sociales.
Esto último Ale también lo realiza, pero a su manera, con elegancia se puede decir, porque incluso para actúar con resentimiento la clase se impone.
Ale me empieza a caer bien. Me sonríe. Y ya , me cae bien. Soy simple en mis sentimientos básicos.
También lo soy en mis instintos básicos, Cintia me cae bien porque es india o si prefiere chola (¿Qué es lo políticamente correcto?) y la deseo desde el aroma de sus pies oscuros hasta la suavidad de sus bronceadas mejillas y la noche de sus ojos de auquénido.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario