domingo, 21 de noviembre de 2010

Mirando a 2011

Empiezan a sentirse los primeros calores del verano que se asoma. La campaña navideña ya empezó. Se acaba el año. Otro año más.

Me siento ansioso por el fin de ciclo, como siempre.

Las perspectivas que me está dando la doctorcita (mi terapista) parecen esperanzadoras.

Entonces, que se acabe el ciclo de una buena vez y a empezar con los nuevos proyectos: a ver cómo acabo el diploma cuanto antes, a dejar a un lado Amnistía que no me rinde plata, y luego... ¡a trabajar, a producir, a crecer!.

2011 podría ser un año provechoso, a diferencia de este año en que he perdido mucho tiempo.

domingo, 31 de octubre de 2010

Vamos todavía

Aún no siento que la terapia me esté ayudando, pero igual seré persistente en esta y en otras vías pues me cuesta resignarme a quedarme postrado en mi situación.

Hoy es 31 de Octubre y la ciudad está de fiesta. Yo no. Yo estoy con dolor de cabeza y sueño, con tristeza y soledad aquí en mi departamento (que ni siquiera es mío).

Me siento un marginal, no quiero, de verdad que no quiero seguir viviendo así.

Aún tengo esperanzas.

viernes, 17 de septiembre de 2010

A ver, pues

La próxima semana empezaré una nueva terapia.

Espero que sirva de algo porque la verdad que ya estoy perdiendo la brújula.

He tenido varios tratamientos en el pasado y tengo mis dudas acerca de su eficiencia, pero la esperanza es lo último que se pierde.

A ver, pues.

sábado, 28 de agosto de 2010

Nuestra soledad

Estás coqueteando con la marginalidad o dicho de otra manera, bordeas los 40 años (o ya los superaste) y no te integras (ni hay perspectivas que lo hagas) al mercado laboral y de pronto te enamoras, a ver: ¿qué haces?.

Yo tengo la respuesta: te frustras tanto que cierras tu corazón a posteriores ilusiones.

Bueno, como no todo en este blog (ni en esta vida, por cierto) tiene que ser tristeza, cerremos el cuadro con la cereza en el pastel: tu médico que te alienta a apasionarte y a seducir a esa chica tan linda... gracioso ¿no?.

(Hey Doctor, a mí no me pagan 80 dólares la hora por hablar memeces. Ni voy a los encuentros profesionales que Ud. va a conocer gente -eventualmente a cortejar chicas, no me diga que no-).

En mi caso mi última ilusión creo que fué la más acertada.

¡Cómo duele la soledad de vivir y crecer con una condición especial!

Decires

Me siento atrapado en mi propio cuerpo. Sí, sí, sí... sé que podría estar peor, pero lo que vivo es suficiente para poder expresar mi sufrimiento.

Tengo la necesidad de decirlo y -¿porqué no?- también el derecho.

Frecuentemente me siento liberado mientras duermo porque tengo sueños agradables, rodeado de amigos, realizando mis proyectos, viajando, que sé yo... siendo feliz. Y luego al despertar lo primero que percibo es una inmensa auto-decepción.

Ciertamente, esto ya lo he mencionado en otro post.

Y es que sucede así, pues: me repito y lo hago porque estoy atrapado.

Tengo 36 años y veo como la juventud se me va con pena y sin gloria (con la pena que el resto de mi vida padeceré mayor marginalidad social cada vez).

Se sufre, pero cómo son las cosas, siempre existe la tonta esperanza que de alguna manera la situación va a cambiar para mejor. Esto es muy humano, creo.

Por eso y por el cariño que le tengo a la gente que quiero es que sigo aquí.

sábado, 21 de agosto de 2010

Calma

Estoy tratando de tomarme las cosas con calma, lo juro.


Constancia

Quiero dejar constancia de que me siento inmensamente solo en lo que a relaciones de pareja se refiere y a que ese vacío de años me va erosionando lenta pero eficazmente las ganas de luchar, de vivir, de algo hacer, en resumen: que me va royendo esto que es el alma.