martes, 3 de enero de 2012

Veamos...

Leo lo que escribi ayer y me quedan sensaciones encontradas.

De un lado, me gusta decir lo que dije.

De otro lado me hago la pregunta "¿para qué sirve lo dije?" y no puede dejar de asaltarme al cerebro una voz que me señala que es inútil todo, en el sentido que es una pérdida de tiempo escribir "manifiestos" revolucionarios que a nada habrán de conducir y que más bien me empujarán a la marginalidad social (por no dedicar mi vida a cosas mas "útiles").

Pero, pronto recuerdo la motivación que dió origen a todo esto : el hecho de estar
involucrado en la defensa de los derechos humanos y repentinamente caer en la cuenta que el gran acontecimiento del cambio climático hacía necesario reconcebir desde sus bases los propios DDHH.

Intentaré entonces seguir con esta línea, partiendo del tema del cambio climático y su incidencia en los derechos humanos.

lunes, 2 de enero de 2012

Hablemos de DDHH - Introducción

Dentro de mis ideales, asumo a los derechos humanos en una posición central desde el momento en que creo que el valor más importante es la dignidad humana (la base de los DDHH).

Con todo, tengo una mirada crítica a cómo la noción de dignidad humana ha sido asumida incluso en el marco de los DDHH contemporáneos.

En primer lugar, sostengo que la dignidad humana está sumida en el medio ambiente humano.

En segundo lugar -y ligado a lo anterior-, que la dignidad humana está por encima de cualquier prerrogativa colectiva, inclusive de las funciones y atribuciones de los estados.

El primer punto confronta la idea que el ser humano es una suerte de "ser supremo" que puede desvincularse de la naturaleza y/o someterla.

El segundo punto confronta la idea que la dignidad humana está compartimentalizada dentro de los diferentes pueblos en los que estaría segmentado el planeta.

Ambos puntos se unen bajo el postulado que el individuo como ser indesligable de la naturaleza es el depositario por definición de derechos y deberes ante ella y ante sus semejantes.

A diferencia de otras entidades, el entorno natural humano es uno solo y es absoluto y concreto; asimismo, el individuo humano es absoluto y concreto también. Los pueblos son contingentes, cambiantes según circunstancias históricas y sociales, y sus fronteras nunca están (ni pueden estarlo) plenamente definidas. Los pueblos se interconectan y se yuxtaponen.

viernes, 23 de diciembre de 2011

Una estupidez

Hoy fui al casino y perdí 200 soles. Escribo esto para recordarme a mí mismo que esto no debe repetirse más.

Claro que hay un contexto que de alguna manera explica el porqué de la estupidez que he cometido, pero eso no es de ninguna manera una justificación a lo hecho.

Y da el caso que llegado el tiempo de fines de años me hallo harto. Harto de muchas cosas, ante todo de mi condición médica, pero también de mis amigos.

¡Ya no soporto a casi nadie!

Estoy rodeado de una caterva de desquiciados que buscan que yo -el desquiciado mayor-los ayude: un absurdo.

No sé como he arribado a esta situación, solo sé que quisiera liberarme de este círculo que me atrapa y buscar nuevos aires de libertad.

Pero no nos desviemos tanto: el punto es que hoy he perdido plata en el casino y no debo permitirme repetir tal evento.

lunes, 19 de diciembre de 2011

Esperanza y miedo

A veces siento que mi vida es como un sueño del que súbitamente despertaré.

Claro está, tal sensación me produce una rara mezcla de esperanza con miedo.

La esperanza de haberme curado de mis males.

El miedo de perder todo lo ganado.

Y así de pronto, un día cualquiera, ya está por comenzar un nuevo año...

sábado, 10 de diciembre de 2011

¿Qué aprobé?

Aprobé el examen al final. Pero eso no me hace feliz. Sufrí demasiado y eso es con lo que me quedo.

Podré pasar muchas pruebas en esta mi vida, pero si mi condición médica no mejora, pues nada, estaré condenado a la desazón, a la angustia, a la irritabilidad, al desasosiego, a la tristeza, a la rabia, a la frustración...

Todo, claro, matizado con pequeños momentos de alegría, consuelo que le dicen.

sábado, 19 de noviembre de 2011

Soy fuego por dentro

Soy fuego por dentro. Quiero gritar. Quiero romper cosas. Quiero patear. Quiero incendiarlo todo.

De mis crisis, una y otra vez soy engendro de mis crisis.

No sé el nombre de mi condición médica pero de que aquí está, está.

Y de que forma ya parte de mi identidad, forma.

Hay factores estructurales que siempre permanecen, eso no debo olvidarlo.

Hay factores coyunturales que aparecen para gatillar las crisis, esos debo registrarlos.

En este momento ciertamente, me mata el estrés de saber que faltan 11, 10 días ya, para tener que rendir un examen académico para el que hay que leer una cantidad kilométrica de lecturas de las cuáles el estúpido profesor va a a preguntar por lo mas rebuscado posible, con el afán -presumo- de sentirse poderoso por un instante.

Y sí, existe la posibilidad de salir reprobado. Y sí, esa posibilidad latente me está consumiendo como un fuego, este fuego que soy por dentro.

domingo, 2 de octubre de 2011

Turbulencias

En los últimos días han retornado las crisis psiquiátricas, así nomás, sin razón aparente.

Sigo tomando mis pastillas y me pongo algo ansioso por el postgrado pero nada fuera de lo común, lo mismo puedo decir de otros factores como mis amigos que me presionan para aquí y para allá.

Cómo me gustaría de disponer de más tiempo para desarrollar mi proyecto de Derechos Humanos y Cambio Climático.

Cómo me gustaría tener una pareja comprensiva a mi lado.

Pero bueno, ya tengo claro que para todo hay que pelearla.