sábado, 22 de enero de 2011

Que fluya

Estoy intentando retomar el hábito de escribir.

Es más difícil de lo que pude imaginar.

Hace poco conocí a Cintia, una chica que parecía tener todo el perfil para ser protagonista de cuento o novela.

Quise aproximarme a ella, pero entonces -para mi mala suerte- decidió retomar su relación de pareja recientemente rota.

Luego, tuve un sueño con Carlos Bruce y su propuesta de formalizar la Unión Civil Gay, un excelente tema para un artículo de análisis político.

Recordé, desde luego, la investigación que sobre Maternidad Lesbiana realicé en 2007 desde un enfoque de derechos sociales y creía que algo interesante podría salir de todo esto.

Pero no sé que me pasa, estoy bloqueado. Me siento frente al teclado y quedo minutos y minutos en blanco.

Y de pronto, afloran los miedos: ¿Seré capaz de insertarme bien en el mercado laboral? ¿ Conseguiré pareja?. Y la pregunta del millón: ¿Tendré una mejora notable en mi salud?.

Quisiera salir unos días de Lima para hacer fluir mi mente, que ha de ser la única manera de poder clarificar las ideas y sentimientos que quiero expresar por escrito.

Pues eso, "que fluya", como dijo en otro contexto una muy querida amiga.

domingo, 9 de enero de 2011

Cintia, Ale

Mientras Ale lava los platos, Cintia ensucia el piso de migajas del pan con jamonada que va comiendo chabacanamente.

Ale es hija de una clase media blanca esforzada, tiene carro propio y alquila casa propia en Asia, Cintia es hija de empleada doméstica, se esfuerza por salir adelante y lo va logrando mientras a su camino destila sus complejos sociales.

Esto último Ale también lo realiza, pero a su manera, con elegancia se puede decir, porque incluso para actúar con resentimiento la clase se impone.

Ale me empieza a caer bien. Me sonríe. Y ya , me cae bien. Soy simple en mis sentimientos básicos.

También lo soy en mis instintos básicos, Cintia me cae bien porque es india o si prefiere chola (¿Qué es lo políticamente correcto?) y la deseo desde el aroma de sus pies oscuros hasta la suavidad de sus bronceadas mejillas y la noche de sus ojos de auquénido.

Noche de verano

Volvió el verano y con la estación, las migrañas altas.

Esta noche ando de mal humor, pareciera que estuviese condenado a que cualquier actividad que haga sea lúdica, laboral o simplemente un "dejarse estar" la vivencie con displacer.

Mis proyectos académico-laborales, las chicas, los amigos, mis momentos de soledad, todo lo vivo con dolor de cabeza.

Y encima con ansiedad. Con la ansiedad que el tiempo va pasando y lo voy "perdiendo"

Estoy harto, sí, estoy harto.

lunes, 3 de enero de 2011

Amores imposibles

Volvió el verano y con la estación, las angustias de siempre y el hambre de amar también, claro.

Pero en medio de todo siento como un halo de cenizas que me envuelve, un dejo de pesimismo acaso.

¿Será que tengo amores imposibles a los que aún no me resigno a dejar ir?.

Es muy posible.

domingo, 21 de noviembre de 2010

Mirando a 2011

Empiezan a sentirse los primeros calores del verano que se asoma. La campaña navideña ya empezó. Se acaba el año. Otro año más.

Me siento ansioso por el fin de ciclo, como siempre.

Las perspectivas que me está dando la doctorcita (mi terapista) parecen esperanzadoras.

Entonces, que se acabe el ciclo de una buena vez y a empezar con los nuevos proyectos: a ver cómo acabo el diploma cuanto antes, a dejar a un lado Amnistía que no me rinde plata, y luego... ¡a trabajar, a producir, a crecer!.

2011 podría ser un año provechoso, a diferencia de este año en que he perdido mucho tiempo.

domingo, 31 de octubre de 2010

Vamos todavía

Aún no siento que la terapia me esté ayudando, pero igual seré persistente en esta y en otras vías pues me cuesta resignarme a quedarme postrado en mi situación.

Hoy es 31 de Octubre y la ciudad está de fiesta. Yo no. Yo estoy con dolor de cabeza y sueño, con tristeza y soledad aquí en mi departamento (que ni siquiera es mío).

Me siento un marginal, no quiero, de verdad que no quiero seguir viviendo así.

Aún tengo esperanzas.

viernes, 17 de septiembre de 2010

A ver, pues

La próxima semana empezaré una nueva terapia.

Espero que sirva de algo porque la verdad que ya estoy perdiendo la brújula.

He tenido varios tratamientos en el pasado y tengo mis dudas acerca de su eficiencia, pero la esperanza es lo último que se pierde.

A ver, pues.