Cuánta tristeza y cuánta rabia contra mí mismo me da el constatar que me he venido rodeando de "amistades" que básicamente me utilizan como amigo-basurero, el eterno consejero, el paño de lágrimas...
Sarta de perdedores y perdedoras (así, con perspectiva de género) que viven frustrados/as y me buscan para desahogar sus miserias pero que cuando yo les necesito brillan por su ausencia o su silencio (que lo mismo da). ¡Estoy harto de casi todos/as!.
Salvo unos y unas cuantos/as amigos/as que puedo contar con los dedos de la mano el resto no vale la pena.
Debo buscar nuevos horizontes. En serio que sí.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario