lunes, 30 de junio de 2008

Aquel 03 de Abril

Se me iba la vida.

Qué absurdo era entonces pensar si valió la pena vivir, si hice eso bien, si hice esto mal... en ese instante, condenado a muerte, inmovilizado, a punto de ser ejecutado. Sin marcha atrás.

Sentía mi piel, miraba todo a mi alrededor, olía todo aroma que podía oler, saboreaba incluso los recuerdos que pasaban por mi cabeza: los escuchaba, los visualizaba, los palpaba.

La Vida era aquello que había vivido y punto. La Explicación era simple, innecesaria e inevitable

Objetivo de esta reflexión: Recordar siempre aquél o3 de Abril. Remembrarlo cada vez que me aprobleme bien sea por alguna tontera o bien sea por algo importante, pero fuera de mis capacidades su resolución

No hay comentarios: